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Queridos machotes:
Como ya sabéis de sobra, las tías hacen siempre
todo lo posible por engancharnos. ¡No hay derecho! La última moda es
ir desnuda y provocando, llevando como única vestimenta una capa de
pintura. Se trata de ponerse unos tatuajes de pega, más o
menos artísticos, para disfrazar su impúdica desnudez. Vamos, ya lo
que nos faltaba para perder la cabeza.


Pues sí, amigos, así están las cosas. No contentas con lucir
prendas cada vez más minúsculas, han decidido no lucir prenda alguna (eso es una
excelente decisión) pero se pintan el cuerpo para desconcertarnos. Está
científicamente demostrado que, a partir del sexto whisky, nuestro cerebro
masculino empieza a tener problemas para distinguir si una mujer va vestida o
pintada de esa guisa.


Naturalmente, si piensan que nos vamos a quedar pasmados sin
reaccionar van listas. Como hombres modernos que somos tendremos que adaptarnos
a esta moda y, con dos pelotas, pintarnos el cuerpo y salir por ahí para que las
tías miren y alucinen cantidubi dubi dá. La era en que el hombre no se
cuidaba y le importaba un pito su aspecto ya ha pasado a la historia.

Pubis de Sor Julieta para las Olimpiadas de
Pekín
Si resulta que hasta las monjas de la Iglesia del Páter
Ezequías del Copón han sustituido los calzones de castidad por una moderna
pintura con la imagen del Padre Ezequías. Así que tendremos que hacer
algo, señores...
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